Hay varias razones por las cuales viajar a Madagascar puede ser una experiencia emocionante y única. Aquí hay algunas razones por las cuales muchas personas eligen visitar este fascinante país:


- Biodiversidad excepcional: Madagascar es conocida por su biodiversidad única. El país alberga una gran cantidad de especies endémicas que no se encuentran en ninguna otra parte del mundo. Puedes encontrarte con una amplia variedad de plantas, animales y aves exóticas, incluidos los famosos lémures.
- Paisajes impresionantes: Madagascar cuenta con una variedad de paisajes deslumbrantes. Desde densos bosques tropicales y majestuosas montañas hasta extensas playas y arrecifes de coral, la isla ofrece una belleza natural incomparable.
- Experiencias de vida silvestre: Los amantes de la naturaleza pueden disfrutar de emocionantes encuentros con la vida silvestre. Puedes explorar parques nacionales y reservas donde podrás observar lémures saltando entre los árboles, camaleones cambiando de color y una gran diversidad de aves y reptiles.
- Cultura y tradiciones únicas: Madagascar tiene una rica herencia cultural que fusiona influencias africanas, asiáticas y europeas. Puedes sumergirte en la cultura malgache visitando aldeas tradicionales, asistiendo a festivales coloridos y experimentando la música, la danza y la cocina local.
- Actividades al aire libre: Madagascar ofrece muchas oportunidades para actividades al aire libre. Puedes practicar senderismo en los parques nacionales, hacer snorkel o buceo en los arrecifes de coral, hacer surf en las playas o incluso hacer avistamiento de ballenas en ciertas temporadas.
- Hospitalidad malgache: Los malgaches son conocidos por su calidez y amabilidad. Los visitantes suelen recibir una cálida bienvenida y pueden tener la oportunidad de interactuar con las comunidades locales y aprender sobre su forma de vida.
- Menor afluencia turística: Aunque Madagascar está ganando popularidad como destino turístico, todavía no está tan masificado como otros lugares. Esto significa que puedes disfrutar de una experiencia más auténtica y tener la oportunidad de explorar lugares menos conocidos.
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Su buena labor como padre destaca especialmente en lo que se refiere a la comida. Los perros salvajes salen a cazar en familia, machos y hembras, desplazándose hasta más de 60 km persiguiendo a sus presas. Pero no es su cualidad de cazador lo que le convierte en un buen padre, es el hecho de “vomitan” literalmente lo ingerido para poder alimentar a sus crías, incapaces de comer sólidos. ¿Acaso todos los padres serían capaces de hacer algo así?
El caballito de mar se ha ganado la fama de buen padre por el mero hecho de ser quien acarreará con el “embarazo”. La hembra deposita los huevos en la bolsa ventral del macho donde se acabarán de gestar los pequeños. Un macho de buen tamaño puede dar a luz hasta más de 400 crías, que saldrán de la bolsa según haya peligro o no en el exterior.
Los gorilas son un ejemplo de rigurosa paternidad. El macho alfa o espalda plateada, es el encargado de todo: guía al grupo y busca la comida (ardua tarea sabiendo que necesitan más de 20 kilos de comida al día). Además, es un amante de la disciplina, dictaminando el orden de quién come primero: las madres y después los pequeños. No obstante, pasa mucho tiempo con sus crías, vigilándolos hasta su adolescencia a la vez que defiende la integridad del grupo ante cualquier amenaza.
En general, los flamencos son aves monógamas y se les atribuye un comportamiento muy equitativo en cuanto a responsabilidades con las hembras, un hecho peculiar en el mundo animal. Juntos, buscan el mejor emplazamiento para su nido y lo construyen entre los dos. Comparten la responsabilidad de la incubación y juntos, también defenderán y criarán a sus crías.

